Mostrando entradas con la etiqueta novela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta novela. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de abril de 2015

Mi deseado viaje literario: Haworth, here I go!

50 páginas...
Varios  tes  y algún que otro trozo de tarta...
Distintas cafeterías, jardines, miradores...
Lisboa.
Recuerdos de mis viajes a Edimburgo



Todo esto y más forma parte de este proceso de escribir la historia que un día se empezó a formar en mi cabeza y se puede convertir en mi primera novela terminada (si no contamos la que escribí con 17 anos, o mis dos cuentos de cuando iba a primaria)

Y como escribir una novela es un gran proyecto, he decidido hacer a la vez algo que se le asemeje. Algo que hace anos se paso por mi cabeza, mientras leía el primer libro que se quedo grabado como mi favorito, y cuyas paginas tardaron en ir desapareciendo de mi mente. 
Restos de él y de su autora quedaron dentro de mi sin que me diera cuenta, vivieron en mí pese a que mis gustos cambiaron y mi altura iba indicando que avanzaba poco a poco en distintas direcciones. 

Fue solo hace unos meses, cuando tuve que representar un libro para una exposición, cuando me di cuenta de que seguía latiendo con fuerza dentro de mi. Así que me he decidido. 
Este domingo me voy a Haworth, a ver la casa donde vivió Emily Brontë, a pasear por los páramos que tanto le inspiraron, a recorrer el paisaje que la cautivó y le hizo escribir su única y maravillosa novela "Cumbres borrascosas". 

Así que ahí voy Haworth. ¡Por fin vamos a conocernos!

Una pulsera de Rua de Biblos con su nombre, y el cuaderno que me he hecho para el viaje

domingo, 29 de junio de 2014

Hasta después del verano


Estos meses han sido intensos.



Cuando no estaba escribiendo, pensaba en las historias.
Cuando pensaba en las historias, lo retenía lo más posible para luego escribirlo.
Cuando lo retenía, se hacía cada vez más poderoso en mi mente y los personajes se convertían en parte de mi día a día.
Cuando se hacía más poderoso, ya no era yo quien dominaba las historias, sino ellas.
Cuando me dominaban, podía vivir mil vidas a la vez...

Y al final, en este tiempo, los dos proyectos que tenía en mente han avanzado bastante. Ya tengo más de la mitad de la novela escrito y 12 historias terminadas para el libro de relatos que tenía en mente. Un pequeño impulso hasta final de 2014, y espero acabar una de las dos cosas.


Llega el verano y tengo que trabajar estos dos meses en un proyecto, también literario, y después volveré al blog. Así que me despido hasta entonces, deseándoos un verano lleno de lecturas.




martes, 8 de abril de 2014

La novela... febrero y marzo


La novela avanza lenta. Estos dos meses he estado inmersa en otros dos proyectos que han hecho que el
tiempo se convirtiera en minutos que se escapan entre los dedos, pero llevo ya semana y media entregada de nuevo a tope.

Ya son 70 páginas de word, 140 de un libro más o menos, (dicho así no suenan mucho pero ya lo creo que son!!) las que se agolpan llenas de palabras para formar una historia que ha ido cambiando a veces, pero permaneciendo fiel a la idea inicial. 

Su momento son las mañanas. Me recluyo en la biblioteca, o en una cafetería como veis en la foto. Rodeada de libros por todas partes, mejor no se puede estar. Saco mi cuaderno, mi boli, ahí tengo mi esquema, mis ideas, los tramos (hay que seguir un orden en algún lado para no perderse) y me dejo llevar por lo que los personajes han ido haciendo en mi cabeza cuando yo estaba pensando en otra cosa.

Creo que lo mejor de todo esto es que la historia te acompaña día y noche, te mece cuando hace frío, te sacude cuando estás dormido. Ver como evoluciona es alucinante. Ella solita, en mi cabeza.

La parte más difícil es plasmarla. Plasmarla con estilo, con gusto, con sentido, con esencia, con ritmo. Muchas veces vuelves la vista atrás y te das cuenta de que las palabras no suenan, no brillan, no representan lo que tu querías. Pero lo importante e ir avanzando. Después... queda mucho tiempo para corregir. Y ya tengo una correctora profesional en camino ;)

Me siguen preguntando ¿Pero de que trata? Y la verdad es que sería malísima  para dar una reseña de la historia. Podría decir... "Ocurre en Madrid, porque la protagonista tiene que ir allí a buscar algo, pero en realidad la historia viene de antes".  O "Es una elogio a las antiguas profesiones, a la lentitud, a la escritura, a las tradiciones", pero también acertaría si dijera "Al final todo tiene un sentido, porque las vidas son así, vas haciendo cosas y con el tiempo casan las piezas" Y si me preguntan por una razón diría: "Los abuelos... que son los mejores" ;)
Una de mis abuelas no lo sabe, pero su testarudez me dio ideas para parte del guión. Y lo demás... fruto de la imaginación, con toques de realidad biselada, porque coger retazos de lo que veo es una de mis especialidades, e inventarme sus historias es otra. 
Sin ir más lejos, esta mañana en la cafetería he hablado con una chica, una chica griega que estaba discutiendo con su novio, que se ha levantado y se ha pirado y la ha dejado ahí sentada, con los ojos cerrados y las manos en la frente. Cuando ha realcionado y he conseguido su mirada le he dicho: Are you ok? Y nos hemos puesto a hablar. Pues así salen muchas veces las historias, un poco de realidad, un poco de ficción. Resultado:  recuerdos de historias no vividas, como siempre.


Ah! por cierto. ya tengo el título de la novela. Pero eso... todavía es secreto, Sólo dejo una pista, quizá un jeroglífico. Esto. A ver quién lo acierta ;)





viernes, 31 de enero de 2014

La novela... Enero



No se realmente cómo me puse a escribir esta novela. Se el principio, se cuando ocurrió la idea, se cómo se fue forjando en mi cabeza... pero no se cómo me entró el arrebato de ponerme delante de las páginas en blanco y empezar a rellenarlas.

Ya hace 3 meses.
Noviembre y el NaNo me animaron.
Diciembre fue un mes de asentamiento, con las Navidades de por medio poco puede avanzar. 
Y enero ha sido el impulso para ir avanzando y organizando bien la historia, poco a poco.

Y es que es así, muy poco a poco. 

Llevo un tercio de lo que quiero que sea mi primera novela, y voy tan a paso tortuga que no se cuando llegaré siquiera a la mitad. He vuelto al principio para corregir, porque necesitaba echarle un vistazo y ver lo que faltaba, porque era necesario cambiar ciertas cosas y dejarlas más ligadas.

Y aunque yo siempre decía que eso de corregir, leer, volver a leer, y volver a corregir me producía rechazo, pereza, pero sobretodo un poco de rabia porque tengo demasiadas cosas que plasmar y me ralentizaba, me ha pasado justo lo contrario. Lo he disfrutado. 

Haciéndolo me he dado cuenta de que no solo es NECESARIO, sino que la historia no avanza sino la perfilas. Y este mes, sobre todo, tengo que hablar de los cambios, de eso que ves que no funciona al volver atrás, de las cosas que no acababan de cuadrar o simplemente que ya no quería que fueran así. Unos han sido más pequeños, otros más grandes, pero ... ¿Por qué? Pues porque así es la vida también, las cosas no pasan en dos días, sino que se van haciendo. Y aunque el núcleo central y el propósito de la novela sigue siendo el mismo, para que pueda llegar a ser lo que quiero que sea, todo se tiene que ir cociendo a fuego lento, y hay que recibir llamadas inesperadas que cambien ingredientes, o hay que dejarse llevar por impulsos o nuevas recetas que veas por ahí para que todo encaje. Y esto es lo que está haciendo ahora. Encajar.



A veces me preguntan sobre que va la novela, y yo me quedo parada, tensa, muda...  Mi cabeza intenta buscar una buena descripción y decidir lo que puede decir y lo que no, pero nunca encuentra las palabras exactas que hagan justicia a la historia sin desvelarla. Así que un día de estos lo estuve pensando y concreté esto:
El escenario es Madrid. Ahí surgió la novela, caminando por Madrid, más concretamente un día de invierno que atravesaba la Latina, pasando por la calle Mayor y llegando a Ópera. Un repartidor paró su furgoneta justo delante de mí antes de entrar por un arco a la plaza y me hizo detenerme un segundo. Varias imágenes vinieron a mi cabeza y entonces se me ocurrió una idea. Así empezó. Con una idea inicial, que ahora no está en la novela, pero que hizo que todo comenzara.
Uno de los preciosos sitios que encontré para escribir,
con sus posa-vasos típicos y todo. 
Tenía claro que tenía que ocurrir entre esas calles, que tenía que haber frio, que tenía haber un café, que la calle Toledo iba a ser importante, que tenia que haber música, letras y algo que resolver, no un misterio, no un secreto.  Simplemente algo necesario.  Pero sobretodo tenía que haber una reivindicación a una vida tranquila, a los pequeños comercios, a los antiguos oficios, a los pequeños placeres.
Y eso puedo decir hasta ahora.

Ya empieza febrero y vuelvo a mi Biblioteca y a mis cafés a seguir dando forma a esta historia.

¡Hasta marzo!

domingo, 1 de diciembre de 2013

Mi proyecto de novela... sigue!!!


Este mes ha sido una aventura. Una aventura literaria, y novelesca también. Una de esas que hay que contar.

Sentarse a escribir una novela no se hace todos los días, y menos presionada por el NaNoWriMo, mes internacional de la novela. Para lo bueno y lo malo; para la presión y el aliento; el empuje y la impotencia…

Mis días estaban marcados por las palabras que tenía 
que escribir,aunque no siempre conseguía hacerlo.
Lo primero fue abrir un cuaderno y escribir en la primera hoja un esquema de mi idea: personajes, conexiones, principio, historias, fin, lugares… La siguiente página la destiné a las inspiraciones para escribir la historia, la siguiente a los temas que quería resaltar si o sí, a las reflexiones que quería que tuviera. Después un índice, y luego me lancé.


Elegí una biblioteca tranquila, con una mesa al lado de la ventana, un árbol mirándome y el cielo azul cubriendo mi mejilla derecha. El frío se quedaba pegado a las ventanas, y la música de Ben Harper y Jack Johnson se unía a mis dedos para conseguir transformar mis pensamientos en palabras. 




                     

                      
 
Otros días elegía cafeterías curiosas que me ofrecían el ambiente perfecto para dejar fluir la historia. Casi siempre acompañada de un té bien caliente, una música que curiosamente era la que yo tengo en mi ordenador y una mesa alejada de la entrada, de madera, o vieja o reciclada, un sillón como el de casa o una cristalera que permitía que mi mente volara ¡Suerte encontrarlos!




Muchos momentos fueron yo sentada frente a las teclas sin saber por dónde tirar, atascada en las palabras, en una escena que no sabía como desarrollar… Porque una cosa es que la tengas en tu cabeza y otra muy distinta pasarla al papel. Por eso, iba escribiendo partes de la historia desordenadamente, conforme se me ocurrían y tenía necesidad de contarlas. Luego ya las uniría.
Por ejemplo, el tercer día escribí uno de los últimas partes, y el principio no lo terminé hasta la mitad del mes.


Aún y todo no la he terminado. Ha sido imposible. Además de que no quiero hacerlo todavía. Un mes es muy poco para la alegría que sientes mientras una historia se va formando en tu cabeza y va saliendo poco a poco. Durante el día, mientras estas paseando, hablando con alguien, bailando, de vuelta a casa… viene a tu cabeza y te cuenta como quiere seguir. Los personajes se perfilan, el ambiente te invade para que seas capaz de describirlo mejor, los entresijos se revelan poco a poco….
Y no quiero soltarlo.

Así que... me tomo el mes de diciembre para seguir perfilándola.


Ya voy 20.000 palabras, 50 páginas de word...

Y Papeleando tendrá que esperar hasta que mi historia vaya aumentando. Aunque llegan Navidades y el papel estará presente. Algo os contare´.

¡Feliz comienzo del invierno!

viernes, 1 de noviembre de 2013

Noviembre... ¡El NaNoWriMo me atrapa!!!





Empieza noviembre y es el mes del NANO, ¿Y qué es esto, os preguntareís? Es el mes nacional de la escritura de novela. El reto es escribir 50.000 palabras en 30 días, lo que supone olvidarse del mundo y centrarse en esto: escribir, escribir y escribir; porque revisarlo y ponerlo bonito ya se hará los otros once meses restantes. Nadie va a estar comprobando tu trabajo, ni va a verificar si es verdad que has escrito tantas palabras, pero se supone que es un compromiso tuyo, así que tú si lo sabrás.

Así que me he apuntado en su página y empiezo hoy..... ¡¡¡¡Nervios!!!!
Sí, lo se, es un reto personal, que vas apuntando en tu perfil y del que al final la que estás orgullosa eres tú, de terminar con unos cuantos papeles amontonados que se supone que son un primer borrador de algo que crees bueno, o por lo menos, lo intentas.

 

Hasta ahora, aunque tenía ideas para una novela, no me había puesto con ello. Los relatos han ocupado todos mis esfuerzos, y esto es un nuevo reto. Así que con el Nano por lo menos voy a intentar empezar algo, luego... ya veremos.

Por todo esto, y mucho más, voy a estar este mes de noviembre fuera de "Papeleando", con la cabeza de lleno entre hojas, bolígrafos y las teclas de este ordenador. Y de vez en cuando gritando frases como : "mierdaaa, que ya son las 23h y no he llegado a las palabras del día" "necesito más horas" "no me vienen las ideas y no se como seguir ¡un salto en paracaidas por favor!"

Mi posición de aquí al 30 de noviembre.... Voila!


¡Sobreviviré! ;)