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martes, 14 de febrero de 2017

84 Charing Cross Road, ¡Qué suerte haberte encontrado!



Las casualidades existen, y esta ha sido una de las maravillosas.
Hace unas semanas escuché una charla de Isabel Coixet donde recomendaba varios libros y entre ellos este, que anoté con mil asteriscos. A los pocos días leí en el periódico que iban a poner en la filmoteca la adaptación que hicieron en 1987, con Anthony Hopkins y Anne Bancroft (a ella la adoro desde que con dieciséis años me quedé prendada al ver "Grandes Esperanzas"), así que sin dudarlo reservé mi entrada.

La proyectaron ayer por la tarde. Así que tomé prestado el libro de la Biblioteca y mientras la lluvia mojaba las calles de la ciudad, mi trayecto en autobús hasta la proyección estuvo impregnado del encantador humor de la autora, que desde el primer momento te hace levantar las cejas y asomar una media sonrisa mientras pasas las páginas. Me bajé en la última parada y esperé ansiosa a que empezara la película. Y como no podía ser de otra forma, me encantó.
Por la noche dejé la luz encendida hasta que terminé el libro, y cuando volví la última página, lo agarré y disfruté de ese emocionante momento que todo lector experimenta cuando termina una historia que sabe que se le va a quedar grabada para siempre.

He leído que muchos se quejan de que las cartas tratan en exceso los detalles estéticos de los libros que poco interesan al lector, pero mi réplica a todos esos comentarios es sencilla: Es la vida, y ver retratado ese amor tan meticuloso por estos objetos a mí me produce todo lo contrario: Una admiración infinita.

Helene Hanff

La historia es real, las cartas son reales, y los personajes también. La autora recoge en este libro la correspondencia que mantuvo con un empleado de una librería londinense al que encargaba ejemplares particulares que no podía encontrar en su país natal. 

Frank Doel, su mujer Nora y sus hijas
Helene Hanff nació en 1916 y vivió en Nueva York escribiendo obras de teatro que a pocos interesaban hasta que tras varios años se convirtió en guionista de la televisión americana. Nunca fue una escritora con un éxito reconocido, y murió sin dinero en una residencia de ancianos. Pero por el camino escribió este maravilloso libro que le aportó grandes alegrías "Lo que me ha sucedido en estos últimos diez años es increíble, !Admiradores del mundo entero me consideran una amiga! En Londres, por las cartas que escribí, ¡han colocado, en el emplazamiento de la librería, una placa de cobre con mi nombre! Sigo pensando que soy una escritora sin cultura ni demasiado talento, pero a pesar de todo ¡me han dedicado una placa de un muro de Londres! ¿Quién se atrevería a imaginar una historia así?"

Debido a su admiración por los libros, sus ediciones y encuadernaciones, comenzó una correspondencia con la librería Marks & CO que duró casi veinte años, y que casi por casualidad se publicó años después. Ha sido una suerte encontrarlo, aunque me cuesta creer que no lo haya descubierto antes. Sobre todo porque hay algo de la protagonista que me engancha y me enreda. Quizá es que me recuerde a algo de mi misma.

 
             

En formato de cartas, nos desvela una pasión que también es la mía.  Y como día de las casualidades, al llegar a casa tenía una carta esperándome, de un amigo que también adora este género. Alegría por partida doble.

Pero las casualidades no terminan aquí. Como tres es el número mágico, la tercera fue cuando el organizador contó a la sala que justo ayer, 13 de febrero, se cumplían 30 años del estreno de la película 84 Charing Cross Road en Nueva York.  Y los espectadores que allí estábamos celebramos el aniversario viéndola de nuevo. ¡Todo un placer!

Así que puedo decir que tengo un libro más en mi lista de los buenos. Y que las casualidades existen y se encuentran a la vuelta de la esquina!

miércoles, 18 de enero de 2017

"Intérprete de emociones" de Jhumpa Lahiri- Hablando de libros



"Intérprete de emociones" es un libro que llevaba tiempo esperando ser leído, y por fin, este 2017 lo ha puesto en mis manos. Y siguiendo mi reto literario pertenece al:

R2. Leer los libros que decoran la balda superior de mi estantería


R eferencias (Noticia o información sobre alguien o algo)


Jhumpa Lahiri fue una autora que me sorprendió hace unos años cuando leí "Tierra Desacostumbrada" y sus textos me transportaron no solo a un país lejano lleno de ese romanticismo de lo que no conocemos, si no una realidad profunda que marca la vida de una sociedad que se desperdiga por el mundo. La diáspora conlleva siempre una difícil y tumultuosa adaptación y la autora muestra los sentimientos de una manera más que sublime.
Fue por ello que cuando vi este nuevo título, que realmente es el primero que escribió, en una librería de segunda mano, no pude resistirme a comprarlo.

Esta mujer, descendiente de una familia bengalí, pero criada desde los dos años en EEUU,se graduó en literatura inglesa y ha sido profesora de escritura creativa en la Universidad de Boston. Ha ganado diversos premios y hasta ha recibido uno del propio Obama, pero lo que más me gusta es que yo no la descubrí con todo este CV, si no que lo hice simplemente por un pequeño libro que no recuerdo cómo llego a mis manos. 



mociones (alteración del ánimo intensa y pasajeraagradable o penosaque va acompañada de cierta conmoción somática)


Su lectura me ha sumergido de nuevo en esas historias humanas que se esconden tras las ventanas iluminadas en las noches de invierno. Historias de emigrantes bengalís, mayoritariamente, que llevan su cultura a cuestas en un mundo que les es ajeno.


Tiene una habilidad especial para meter la comida y los platos tradicionales dentro de las escenas, lo que te lleva a una curiosidad desbordante por presentarte en casa de alguno de los personajes e invitarte a comer. Los sabores, los olores, los pequeños detalles los conduce tan sutilmente que la trama queda ligada a esas costumbres que necesitas tener presentes para entender sus realidades.

Pero tengo que reconocer que fueron los primeros relatos los que más me cautivaron. "Una medida temporal" y  "Cuando el señor Pirzada venía a cenar". Después bajó la intensidad y no la recuperé hasta "La casa de la señora Sen" y "El tratamiento de Bibi Haldar". Y el último "El tercer y último continente" me emocionó dejándome con un sabor de boca difícil de superar.




ránsito (parar o descansar en albergues o alojamientos situados entre los puntos extremos de un viaje)

Los libros tienen que circular, arrugarse, escribirse, cobrar vida. Y es por eso que este no lo voy a guardar en mi estantería, si no que lo voy a regalar en el próximo intercambio de libros que organice. Adoro regalar libros y que los que tengo pasen por miles de manos. Creo que para eso están escritos. Y por ello el transito de este ejemplar seguirá circulando por el mundo, para que otros tengan la oportunidad de leerlo. 

bsequias (canto funebre o de alabanza a un difunto)

Subrayaría la manera que tiene de meternos en las historias, de crear esa atmósfera que te atrapa y envuelve. Eso lo hace de una manera muy especial.

jueves, 29 de diciembre de 2016

"Asylum" de Javier de Irusi para CEAR - Hablando de libros


Asylum viene del griego y significa "sitio inviolable". Un sitio que deberíamos tener todos, ya no solo por la Convención de los Derechos Humanos, sino porque nos debería salir de dentro, de los más profundo de nuestro interior, sin ningún tipo de duda.

Este cómic, que forma parte de la iniciativa "Memorias compartidas: una miada al derecho de asilo desde las experiencias de exilio durante el franquismo" coordinado por CEAR-EUSKADI, cayó en mis manos el otro día cuando pasé por la biblioteca. Había estado en contacto con la ONG hacía poco y además el tema de los refugiados es algo que forma parte de mi vida no sólo en los medios (como para la mayoría) sino en el día a día, ya que colaboro con una organización que trabaja con ellos e intento hacer campañas de sensibilización. Así que lo cogí y lo devoré en la cocina, mientras preparaba la cena y después, mientras los platos se resecaban una vez terminado, pegada al radiador y con el sonido del frigorífico de fondo.

Cuenta la historia de Marina, una anciana de Bilbao a la que su familia le va a visitar a un asilo y en una conversación con su nieta rememora la época de la guerra de civil, los bombardeos, la huída a Francia, después a México... Pero también cuenta la historia de Sanza, Aina, Chris e Imelda, que huyen de otras guerras, otras injusticias, otras violaciones de derechos, porque desgraciadamente de eso sigue habiendo mucho. Entremezclando, de manera ingeniosa,  todas esas historias de quienes tienen que huir de su hogar para salvar su vida afrontando todo tipo de discriminaciones y demostrando, como dicen en el libro, "la capacidad que tenemos para resistir y reconstruirnos".

Es un cántico a la visibilidad de nuestro presente, el que tenemos a la vuelta de la esquina y del que nos tenemos que hacer responsables.

Una buena elección para seguir luchando por lo que creemos justo.

jueves, 15 de diciembre de 2016

"Kathleen" de Christopher Morley- Hablando de libros



Entré a una librería en busca de una cosa y salí con otra ¿A alguien le suena? Pero es que me topé con este libro del que había oído hablar en un blog que me encanta y lo compré. 

Leer la contraportada me convenció para sumergirme en sus apenas ciento veinte páginas, ya que a las palabras "club literario", "reto", "búsqueda" y "juego" nunca me he podido resistir.
No había leído todavía nada de Christopher Morley, pero lo tenía en mi laaaarga lista de "Libros por leer" con "La librería encantada" (que por cierto el otro día lo vi en otra librería y casi caigo, pero hay que racionarse).

El caso es que a pesar de que me costó un poco leerlo debido a que la dinámica de principios de siglo pasado ha dejado de ser el punto primordial de la elección de mis lecturas, la intriga me animó y terminó por dejar paso a una lectura placentera.
Pero no fue solo eso, ya que se le unió el descubrimiento de todas esas costumbres de una época que no conocía, como los sirvientes en las residencias, la parafernalia de las conversaciones, la estética de los halagos y los entresijos de una sociedad que no es tan lejana, pero que desgraciadamente ha pasado a un plano demasiado perdido debido a la aceleración de los cambios actuales.
Y digo que se unió a esos descubrimientos porque lo fueron. La sorpresa se iba apoderando de mí mientras avanzaba en la lectura, y también esa fina línea que roza lo real y lo imaginario. 
El embrollo es descomunal, y la situación termina por ser tan irreal que la risa se apodera y de tí y solo quieres ver cómo acaba.

Está bien para pasar el rato, pero tengo mejores expectativas de "La librería encantada". Ese sigue en mi lista.


miércoles, 7 de diciembre de 2016

"Océano África" de Xavier Aldekoa.- Hablando de libros...






       Hablar de los libros que una lee es una buena forma de darlos a conocer a todas esas personas que quizá necesiten un empujón para leer una cosa, u otra, o nada pero a las que les gusta leer lo que otros dicen para tener cubiertos sus minutos de libros al día o la semana. Hay personas para todo, y ¡gracias a Dios!. Aunque los de los libros me gusten más ;)

       Así que es esta es otra de las propuestas que me han hecho y que iré dejando por aquí.

      "Océano África", de Xavier Aldekoa, cayó en mis manos hace unas semanas al leer que se trataba de un libro sobre crónicas de África. Deseosa de leer vivencias que me iban a recordar mi trabajo por el continente e historias de las que nunca había oído hablar pero que completarían ese imaginario que todos tenemos, me lancé en su búsqueda y lo conseguí en una de las bibliotecas de mi ciudad.

     Ha sido una lectura tranquila, reposada, en la que cada vez que leía varias de ellas lo dejaba descansar en la mesa y pasaba a otra cosa. Este tipo de artículos hay que dejarlos asentarse poco a poco, porque sabes que en algún lugar del mundo ha pasado, pasa y seguirá pasando, y hay partes que son difíciles de asimilar.

     Escrito con una prosa especial, Xavier Aldekoa, gran conocedor de África y corresponsal desde hace años de La Vanguardia nos muestra una realidad que a los que la conocemos nos hace sonreir de complicidad a veces, entristecernos otras, encajar piezas la mayoría. Y a los que nunca han vivido estas realidades, creo que les hará crearse una buena imagen de un continente que está en profundo cambio pero en el cual las tradiciones cuentan más que nada, les hará sumergirse y entender que los prejuicios no sirven de nada por que la vida real es la que te marca lo que de verdad existe.
Una buena manera de conocer África sin viajar allí, una buena manera de enfrentarte a un mundo del que sabemos poco, y ese poco muchas veces está tergiversado.


lunes, 19 de enero de 2015

Mis retos, lecturas, proyectos y papel, mucho papel pero reciclado, para el 2015


Empieza el 2015 y el propósito literario es escribir, por supuesto, pero también dejar por aquí señales de que los libros siguen estando muy presentes en las vidas de muchos de nosotros, en el formato que sea, menos digital (sí, lo siento, tengo una guerra con ese formato).




En cuanto a escribir puedo decir que casi he terminado mi libro de relatos. Me falta hilar unas pocas palabras, transformar dos ideas que bailan en mi cabeza en letras unidas que expresen todo y soltarlas al mundo. Todos sabemos que el tiempo corre más rápido de lo que deseamos, así que no pongo fecha, sólo una pequeña marca en mi cabeza para darle prioridad.









Leer es otro de los placeres que vino adquirido desde que di el primer grito en este mundo.
Tengo un pequeño cuaderno que siempre va conmigo y en una de sus últimas páginas están apuntados los libros que quiero leer.

Y este año voy a intentar cumplir este reto: Reading Challenge 2015. Enero, hasta ahora, ha sido un buen mes de lectura, llevo 4 libros y terminaré uno más en breve. Viajes, tiempos muertos sin tecnología cerca, frío y manta cerca... Tengo que decir que algunos de los retos los he borrado, como el de leer algo con un triángulo amoroso, o un libro que se desarrolle en el instituto. He tachado esas frases y las he sustituido por otras más llamativas para mí.
Ya iremos viendo.





Y siguiendo con el tema de la lectura, quiero hacer un homenaje a mis queridos islandeses, cuya tierra visité hace unos años y hace un mes he tenido más presente al desarrollar uno de los relatos de mi libro allí.
Según varias fuentes, los islandeses leen más de 40 libros al año y uno de cada diez publica un libro a lo largo de su vida. Teniendo en cuenta que la capital cuenta con alrededor de 100.000 personas, se puede decir que en ella hay 10.000 autores. ¡Increíble! Y además de eso, son los que más libros per cápita compran. 
Todavía no he leído a ninguno de ellos, pero lo haré este año.
 
Y claro, si lo comparamos con el barómetro del CIS de diciembre de 2014 que analiza los hábitos de lectura de los españoles, hay mucho que envidiar: el 35% de los encuestados no lee nunca o casi nunca, pero un 29,3 lee todos o casi todos los días, y un 65% dedica alguna vez al trimestre un rato a la lectura.
Sobretodo es muy significativa la pegunta de los hábitos lectores en la infancia o adolescencia. El 37,5% de los encuestados confiesan que sus padres nunca les leían cuentos o libros, aunque en el colegio o en el instituto sus profesores les obligaban a leer (48,5%), y no solo eso: ¡les animaban a leer (42,1%)! Pese a esto, los lectores, o no, nunca hablaban de libros con sus amigos (32,9%).
 
Así que me siento una privilegiada, la verdad, porque puedo decir que a mi me pasó todo lo contrario.
 
Aquí está la noticia entera, muy interesante.

Y me despido ya con esta foto, atrayente, original, evocadora.

¡A leer y a escribir se ha dicho!


Una chica leyendo en un banco de Reykjavic (fuente)

lunes, 30 de septiembre de 2013

Mis libros de Septiembre

Este mes ha sido movidito. Tanto, que mi nivel de lecturas ha bajado a sólo dos libros, a parte de la mitad de uno que decidí dejar, a muy pesar mio, ya que el autor me encantaba, pero no consiguió engancharme. Y tres que empecé y no conseguí pasar de la décima página. Eso, y la presión de tener que devolver el libro a la biblioteca. Todo hay que decirlo.
Pero es que demás hay meses en los que no se acierta con los libros que caen en tus manos y por mucho que intentas no te engancha, no hay feeling, no hay conexión. Y por más que te empeñas y lo coges al día siguiente tu empecinamiento no va a hacer más que frustrarte, así que al final decides dejarlo para que otros se interesen por ellos. Siempre hay una mitad para la otra.

Así que los dos afortunados libros que este mes han durado entre mis manos han sido:

- Decidme como es un árbol, de Marcos Ana

Una lectura comprometida, una historia de represión y de vida. Como el mismo se proclama, es una poeta obligado. Tras 23 años en prisión, fue esa la via de escape que encontró para expresar lo que sentía él, y todos sus compañeros. Porque él siempre ha sido él y todos los demás. Cuando salió tras media vida entre rejas, se dedicó a viajar para dar a conocer lo que realmente pasaba , para agradecer todo el apoyo a aquellas personas y colectivos que desde fuera habían estado apoyándoles y para participar en actos y celebraciones en las que él nunca quería que le elogiaran personalmente, sino en colectivo.
Un bonito trayecto, una bonita lectura, una vida difícil, unas circunstancias inexplicables, una realidad que duele.


- Et puis Paulette de Barbara Constantine (lo he leido en español, pero prefiero su título orginal ya que el español me horroriza)

Vi el libro en una librería portuguesa y su portada, cómo no , llamó mi atención. Lo hojeé, leí el principio y poco después lo cogí en la biblioteca.
Engancha de esa forma que tienen varios autores franceses de hacerlo. De capítulos cortos y entresijos entre los viejos de una pueblo, es un libro agradable que coges con gusto antes de apagar la luz y entregarte a morfeo.
Además su autora ha creado una página web, aunque como he visto no está muy actualizada, en la que ha querido resaltar más el foco del libro, la solidaridad entre generaciones.




Octubre...¡A por más! Ya tengo uno empezado y dos esperando...

jueves, 5 de septiembre de 2013

El papel de mi Olivetti, gracias a Paul Auster

Este verano, mientras visitaba una librería que tenía una sala entera de ejemplares de segunda mano, cayó entre mis dedos un libro fino, delgado, ligero y colorido titulado " La historia de mi máquina de escribir" de Paul Auster.
Y ni corta ni perezosa desgrané las menos de 30 páginas, de este bello librito, repletas de los sugerentes y animados dibujos de Sam Messer, que se encerró con la máquina de escribir de Auster para plasmar en colores sus estados de ánimo, su vida interna, su recorrido...


Me encantaron las alabanzas que su autor le dedica. Cómo compró más de 50 cartuchos, algunos provenientes de Japón, cuando vio que su desaparición iba a ser inminente. Como habla del ruido al pulsar sus teclas. Como viaja con ella a cada lugar que visita. Como hay un momento en que pasa a llamarse "ella"...
Se lee rápido y se quiere más. Lectura y pintura a la vez, lo terminé mientras todavía seguía en la librería y tuve ganas de meterlo bajo mi brazo y volverlo a leer.

Así que decidí hacer yo también un oda a la mía, aunque no he sido  tan fiel como él, que lleva más de 26 años utilizándola sin parar, negándose a las nuevas tecnologías y contento con su convicción de que si le ha ido bien así y le gusta... ¿porqué va a cambiar?

Yo hace tiempo que guardé mi maquina para mirarla vez en cuando y sentir una cierta nostalgia. Seguí con mis cuadernos escritos a mano (y sigo) aunque el último retoque lo hago siempre en el ordenador.
De todas formas aquí está mi homenaje, siempre estará conmigo


lunes, 2 de septiembre de 2013

De vuelta con lo literario de mis vacaciones

Estas vacaciones han sido tranquilas, pero ¿no es ese su significado real? Por lo menos debería.

Mis horas han transcurrido entre la playa, leer, comer, leer, piscinas, leer, siesta, leer, y escribir. Y ha sido... ¡Maravilloso!

Y como lo que han visto los ojos, lo ha captado la cámara (no todo pero mucho sí) aquí dejo un pequeño listado de las cosas literarias que me han acompañado o he descubierto:

- Visitando Obidos, un pueblecito con verdadero encanto de Portugal, descubrí una iglesia que se había convertido en una librería enorme y original.  El espacio había sido rellenado por un bloque circular de estanterías que serpenteaban y se poblaban de libros, del suelo al techo, en las esquinas, en las paredes... un lugar realmente encantador.


Y no sólo eso. El pueblo, aunque pequeñito, contaba con 9 librerías. Una especie de Hay-on-Wye portugues. Una de ellas estaba recubierta de cajas de frutas, reutilizadas como estanterías.

- En Mérida todos los veranos se celebra el Festival deTeatro Clásico y ya son tres años que me paso por esa bonita ciudad para disfrutar del teatro en un pedazo de escenario que lleva en pie desde el año 16 a.C (se dice pronto, eh!).
Esta vez la obra era "Fuegos", una adaptación del libro de prosa poética de Marguerite Yourcenar


- Las cosas que encontré por ahí:





Me encantó este cartel colgado en la
puerta de una librería. Primero me fijé en el niño,
 lo tengo que reconocer, luego su pinta, luego la frase.
Y todo cuadra ;)
Fue en medio de un parque. No es bonito, no es atrayente, no es curioso... Pero es llamativo y son libros. ¡Algo es algo!
Un mercadillo en pleno centro y estas hermosuras mirándome. Menos mal que había leído antes el libro de Paul Auster y su máquina de escribir...

-Mis ratos escribiendo

Donde aproveché para plasmar las ideas que tenía para "Conversaciones en los tejados", ya voy 9!!







-Mis lecturas de verano

Y es que este verano ha sido leer, leer, leer... lo necesitaba, ya que los últimos meses han sido ajetreados y los que vienen lo serán más. Así que he devorado, con mayúsculas, estos 8 libros y dos que empecé pero no pude terminar (soy de la filosofía de que si no me llena un libro, lo intento, pero si sigue siendo que no... mejor dejarlo. Hay mucho por descubrir)


Y los que me han acompañado han sido:

-Ronda de Guinardó, de Juan Marsé. Uno de los que me quedaban de él.
-Benyam, libro editado por la fundación ABAY sobre la historia de un niño etíope que intenta por todos los medios llegar a Europa.
-Mal de Piedras, de Milena Agus. Re-lectura, ya que lo leí hace tiempo y tenía ganas de volver a leer algo de ella.
-El club de lectura del final de tu vida, de Will Schwalbe. Un libro conmovedor, sobre la enfermedad de una madre que su hijo comparte leyendo libros con ella y a traves de ellos relatando su vida y su experiencia.
-Sostiene Pereira de Antonio Tabucchi. Una pequeña novela que no te deja indiferente.
-Salvar una vida de Peter Singer . Un libro donde el autor da su opinión clara, dura y tajante de como podríamos terminar con la pobreza.
-Martes con mi viejo profesor de Mitch Albom. Re- lectura, creo que la cuarta o quinta. Un libro que creo indispensable. El profesor Schwartz siempre será también mi profesor.
-Cartas cruzadas de Markus Zusak, un libro entretenido y original que no solté en dos días. Lo llevaba a cada sitio que iba.

Y este ha sido mi verano literario. Ahora a por septiembre!


jueves, 27 de junio de 2013

Mis libros de Junio y el primer Marcapaginas de Papeleando


Junio ha sido el mes de los libros ilustrados, y es que me encantan!!!! Cogerlos, verlos, leerlos y descubrir como los dibujos se juntan con las letras y avanzan contándonos una historia… Y ademas de ello he terminado un libro que tenia empezado y he leído otro que tenia pendiente. ¡Ahí van!

Mis libros leídos en Junio



- Arrugas de Paco Roca. 

Desde que salio la película quise verla y cuando encontré el libro en las baldas de la biblioteca lo cogí sin dudar. Un canto a la vejez pero sobretodo un guiño a esa enfermedad que hace que los que queremos nos olviden y que nosotros los recordemos aún más.

Yo matare monstruos por ti, de Santi Balmes (Love of Lesbian) y con ilustraciones de Lyona. 
Un cuento para que los niños duerman de una vez por todas sin pesadillas. Si lo hubiera tenido yo de pequeña...
Lo compre en la feria del libro como regalo, pero no dude en leerlo sentada en un banco nada más tenerlo en mis manos. 


- Diario de una adolescente, de Agustina Guerrero.

También lo compre en la feria del libro. ¿Porqué? Conocía las ilustraciones de "Diario de una volatil" y sabía que me iba a gustar su interior aunque pareciera destinado a adolescentes. Hay dibujos suyos que nunca pasan de moda.

- Le premier jour, de Marc Levy.
Lo empece hace tiempo, con la mudanza se extravió y lo descubrí hace poco en una bolsa. Lo terminé este mes para practicar mi francés, porque el autor me entretiene y porque que parte se desarrolle en Etiopía es un punto, uno muy muy grande.

-La forja de un rebelde, de Arturo Barea.
Me lo recomendaron por mi pasión por las calles madrileñas y las historias de chiquillos y de la guerra.
Me ha entretenido; si. Me ha hecho recorrer un Madrid antiguo que no he conocido pero me encanta, me ha narrado historias de esas que suelen destinarse a los abuelos junto a una chimenea (quien la tenga, claro)... Sin embargo tengo que reconocer que había momentos en los que se me ha hecho un poco lento y me he tenido que incentivar para seguir para recuperar otra  vez la energía del relato. Lo que más me ha gustado es recorrer con el autor esas calles que tanto he pateado descubriendo que hace menos de 100 años eran otra cosa distinta. Y habla de la calle del Espejo!!! Mi calle de relatos de Madrid.


Y mi primer -MARCAPAGINAS- de Papeleando.

He decidido hacer uno, por lo menos, cada mes. Y al final del mes, junto con los libros que he leído, los presentaré. Aquí el primero, utilizando la temática del blog con papel, periódico, fibra de paja, rotuladores y forro auto-adhesivo.